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El periodista frente al momento actual
• ¿Cómo debe comportarse un periodista frente a las
elecciones?
• ¿Cuál debe ser su trato con los candidatos?
• ¿Debe influir? ¿Sí? ¿No?
• ¿Debe mantenerse al margen? ¿Puede ser objetivo?
Estas y muchas otras preguntas se hace el periodista político todos
los días en que interviene profesionalmente en el escenario público.
Les pedimos a cuatro periodistas que nos fabricaran un decálogo de “lo
que debe ser”. Estas son las respuestas de Esteban Peicovich, Enrique
Alejandro Mancini, Osvaldo Ciezar y Raúl Urtizberea.
RAUL URTIZBEREA: 44 años —casado, 6 hijos— Conduce los programas de
televisión “El abogado del diablo” en Canal 7 y "El pueblo quiere
saber” en Canal 11.
La revista EXTRA me pide un decálogo del periodista de hoy. No me
siento capaz de dictar los diez mandamientos a que han de someterse
mis colegas. Pero si puedo formular una decena de reflexiones
personales. Ahí van.
1. Usar la libertad de prensa. Conquistar la libertad de prensa,
cuando no exista. En ambos casos, para decir lo uno cree
honorablemente que es la verdad.
2. Ser objetivo. Esto debería ser sumamente fácil para quienes como yo
nunca militaron en un partido político. Pero el problema profundo es
determinar dónde termina la subjetividad, inevitable por el hecho de
ser uno —el periodista— una persona y no una computadora.
3. Ser justo. Hacer todos los esfuerzos para ser justo, con la
humildad inicial de reconocer que un periodista está sujeto a los
errores comunes a todos los humanos.
4. No inmutarse ante los brulotes que aparecerán apenas se conquiste
el éxito. Provienen, por lo común, del llamado “país de la derrota”,
el que no soporta el éxito de los otros.
5. No dejarse contundir por la acción psicológica, que en la
actualidad —y siempre— enturbia las Informaciones.
6. Tener presente que en un programa de TV hay un protagonista (el
entrevistado) y un antagonista (el periodista), de modo que es
necesario resignarse a aparecer como antiperonista con los peronistas
y antilanussista con las lanussistas.
7. Encarar los temas difíciles como si fueran fáciles y los fáciles
como si fueran difíciles.
8. Exponer con la misma claridad aquello en que no se cree que aquello
en que se cree, con el mismo énfasis —en el momento de la exposición
de las ideas— de modo que la audiencia decida por si misma, cuando de
esto se trata.
9. Reducir ante si mismo la estatura del periodista, que no es ni
apóstol ni profeta, sino un profesional empeñado en que su trabajo
salga lo mejor posible.
10. No entrar en la carrera destructiva de la competencia, limitarse a
la constructiva lucha de dar al público lo mejor.
11. Y como todo decálogo —a mi juicio— debe constar por lo menos de
once puntos: sudar todos los días de la semana para en una hora
Improvisar ante las cámaras. La audiencia merece el esfuerzo de la
preparación para recoger la espontaneidad de las ocurrencias, los
improntas, las salidas que dan vida y frescura a los programas.
OSVALDO RODOLFO CIEZAR: 36 años —casado, 3 hijos— 16 años de
profesión.
1. Utilizá la Constitución —toda— como punto de referencia importante;
pero no olvides que uno vive únicamente para modificarse, y por lo
tanto modificarlo todo.
2. Pensá que los refugios atómicos están llenos del aire enrarecido
que respiramos hace 43, 30, 18, 7 ó 2 años.
3. No te dejes arrastrar por la displiscencia y la soberbia; no es por
casualidad que cada candidato sienta el dedo de Dios que lo ha elegido
para
que nos saque del pantano. Tené en cuenta que vos también fuiste
cómplice, y sos parte del problema.
4. No olvides el escepticismo, sin embargo; tu profesión te ha formado
como si fueras el ojo eléctrico de una conciencia colectiva que pocas
veces recala en la objetividad.
5. No compares: la nostalgia es un virus letal para el futuro.
6. Pensá al país y a su gente como si fueran tu país y tu gente.
7. Recordá que la realidad es la verdad (no la única), pero que no hay
objetivo más seductor que la construcción de un país a la medida de
los sueños, tuyos y de todos.
8. Combatí la fiaca mental que nos acecha; no caigas en el error de
creer en los actos mágicos, en los puntos-de-no-retorno, en los
negocios que dan réditos a los 10 minutos.
9. Jugá este partido sin camiseta puesta, con pierna fuerte pero sin
mala intención. Vos sabés que ser claque o grupí es una defraudación.
10. Acordate de William Blake, un humilde inconformista inglés, poeta
y grande, con la sabiduría suficiente para decir 'el que piensa y no
obra, engendra peste”. ¡Ojo con la peste!
ESTEBAN PEICOVICH: 42 años —casado, 5 hijos— 5 libros. Secretario de
redacción de “La Razón”. Conductor y musicalizador de "Domingo
Abierto”. Panelista de “Derecho a Réplica”.
Decálogo del periodista comicial
1. Queré a la Constitución como si fuera tu mujer y al Articulo 14
como si fuera tu hijo.
2. Pensáque el país entró en terapia intensiva y necesita tu bisturí,
no tu anestesia.
3. Usátus armas —quién, qué, cómo, cuándo, dónde, y por qué— porque la
gente sepa los porcentajes de máscara y de cara de cada candidato.
4. Cuidé que tu pregunta no sea un voto sino una pregunta y que sean
24 millones los que pregunten con vos.
5. Escápate de cualquier reunión precomicial donde se diga: “Esto no
pretende ser una conferencia de prensa sino una simple reunión de
amigos”.
6. Traté que la pregunta te salga del hueso y no de la piel. Y no
jugués de ingenuo: las preguntas que le gustan a los candidatos no
tienen nunca respuestas para el pueblo.
7. Como periodista comicial no laburés de candidato a la Secretaria de
Prensa de la futura Presidencia.
8. No hagás pronósticos: la primicia está en la urna, no en el cuarto,
más oscuro, de tu vanidad profesional.
9. En el escrutinio guíate por el fiscal que va perdiendo: solo él
cuenta los votos como si fueran glóbulos rojos. Y ojo: una urna no
hace verano, una urna no hace la mitad más uno.
10. Recordá siempre que para un periodista la política debe ser
también el arte de lo imposible.
ENRIQUE ALEJANDRO MANCINI: 41 años, soltero. Locutor y periodista.
Conduce en Radio Continental los programas “De igual a igual” y su
conocido musical “Exigencia”. Es locutor de Sucesos Argentinos.
Decálogo para un periodista (Hoy y ya en la Argentina)
1. No tomar la profesión como un expectable desempeño en los medios
audiovisuales.
2. Imponerse una conducta objetiva tanto en la investigación como en
los reportajes,
3. Asegurarse el desempeño profesional en medios que le garanticen el
reconocimiento a sus valores, más que la prosecusión de “impactos”
evaluables en resultados (tiraje o rating).
4. Negarse a integrar comisiones de trabajo o ''paneles" donde sus
iguales
no acepten los mismos condicionantes de dignidad del punto 3.
5. No atarse a compromisos “paralelos'' que involucren su
condicionamiento a algunas de las fuerzas políticas actuantes, ni como
asesor o ya como colaborador en sus medios partidistas.
6. Procurar dar a la comunidad, en sus tareas especificas, toda la
información aclaratoria en función preferentemente prospectiva antes
que retrospectiva, en la medida que esta última sólo pretenda
"espectacularidad” en menoscabo de la persona entrevistada o de los
hechos analizados.
7. Enunciar, cuando ello sea viable, los elementos que hacen a la
convivencia democrática, y, consecuentemente al diálogo entre
argentinos y habitantes del territorio del país.
8. Procurar un lenguaje comprensible y sereno para llegar a vastos
sectores en la seguridad de que estos captarán sin tergiversaciones
las ideas enunciadas, llevando al interlocutor o entrevistado a esa
misma modalidad.
9. Evitar toda referencia que haga directamente al menoscabo o
deterioro injusto del entrevistado, pensando que, en muchos casos, tal
actitud lesiona a un ciudadano que pretende ser dirigente futuro de
quienes le escuchan y/o leen sus definiciones y concepciones.
10. Contribuir con su prédica a los inmarcesibles e intangibles
principios de la nacionalidad y de la democracia.
Revista Extra
03/1973
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