Mágicas Ruinas
crónicas del siglo pasado

Porcel y Sofovich

La guerra gorda
El choque Porcel-Sofovich parece ruptura definitiva.

Juntos, el ruso y el gordo hicieron capote desde abril de 1967, cuando el rating de Operación Ja-Ja trepó a 26,5 puntos-promedio en Canal 13, contra los 18,6 en el mismo horario de su inmediato seguidor: Canal 11. Porcel fue pieza clave de Polémica en el bar desde 1968, y La peluquería de Don Mateo —sustituto de la insustituible actuación del sanatero Fidel Pintos— fue un sketch que Sofovich (Gerardo, no Hugo, se dice) creó especialmente para él en 1970. Autoproclamándose amigos de fierro, hace unos 25 años inauguraron la historieta que hoy parece alcanzar su resolución: la pelea definitiva. Muchas veces el gordo se abrió de Sofovich para hacer la suya —Porcelandia, por ejemplo, que no anduvo—, y muchas veces el ruso declaró no haberse distanciado de Porcel, del que seguía siendo compinche. Y viceversa. Más de una vez las revistas de actualidad fotografiaron las reconciliaciones de ambos, entre besos en los mofletes y tomates partidos al medio —con orégano— para no engrosar la humanidad del cómico - cantor - pintor ni permitir que la prensa titulara: “Ahora sí, Porcel y Sofovich se divorcian" . Pero al grano, que el martes 4 ardió París, dicen.
Porcel estaba engripado —siguen diciendo— y se había levantado sólo para grabar Operación Porcel (Canal 11, miércoles a las 21), con casi 26 puntos de rating en su anterior emisión. No habrían pasado ni 20 minutos del bloque cuando Sofovich corrigió —por tercera vez, aseguran los observadores— a Porcel, que no enganchaba el remate de cierto sketch. A todo esto, serían las 7 de la tarde y el equipo había empezado a trabajar al mediodía. Caldeados los ánimos, frases tipo “¡Esto es un desastre, viejo!” y “¡A mí no me grités!” condujeron a la previsible “¡Paren la grabación!”, de Sofovich. Entonces Sofovich le habría dicho a Porcel que de seguir así podía volverse a Porcelandia, y éste habría contestado que con Porcelandia ganó tres Martín Fierro, y el primero le habría propuesto guardarse esos premios no sé dónde, y el segundo habría retrucado en inconfundible lunfardo, sacándose el saco como para reivindicar su integridad a costillas de la del otro. Nunca faltan manos solidarias para evitar lo que en el fondo —admítanlo los que fueron escolares— adoran que suceda: la pelea, la pelea total, física, camal, neta, insoslayable. Más difícil, sin duda, es acallar a los contendientes, en este caso arrastrados por los pasillos y —son rumores, siempre— ahítos de verbalismo y adjetivación. Porcel rumbo al despacho de Armando Barbeito, zar del 11; Sofovich, supuestamente vociferante aún, enarbolando no sólo su hartazgo de Porcel y su definitiva ruptura con él, sino extendiendo su arenga contestataria a todos sus negocios con el canal. . . Lo que incluye —aunque no parezca, hasta aquí, tener relación con el episodio— a A la manera de Sofovich (lunes a viernes a las 20). Incluso hay quien jura haberlo oído decir lo siguiente a sus colaboradores: “Muchachos, mejor es que vayan buscándose trabajo porque mañana mismo rescindo todo con el canal”. Otros perjuran que eso no es viable, dado que el contrato Sofovich-Canal 11 lo obliga a continuar hasta el 1º de agosto. ¿Entonces, qué?
Dicen las malas lenguas que los negocios de Sofovich no andarían bien este año, que estaría perdiendo un millón de pesos argentinos por día (¡¡!!), y que el origen del daño habría que buscarlo en el ítem publicidad. Veamos. Gerardo financiaría de su bolsillo el show-Porcel, y también el suyo, pagando los cachéts en un 50 por ciento y apelando a otro 50 por ciento proveniente de los avisos publicitarios. El canal no pondría un solo peso. Y bien: las pérdidas serían engendros del bajo rating de 'A la manera' y de la escasez de avisadores. Así las cosas, la pelea no sería más que la mecha mínima capaz de detonar toda la santabárbara-Sofovich de una sola vez. Al margen de la retirada en masa de Sofovich —que obviamente tendrá que ser acordada con el 11—, ¿qué pasará con el programa de Porcel? Chismes al canto. Funcionarios del canal habrían preguntado a Francisco Guerrero si se siente pertrechado para dirigir Operación Porcel bajo libreto de los hermanos Basurto y otros, música de Mike Ribas —Horacio Malvicino habría dicho que no, porque viajará con Piazzolla a Londres— y producción del canal. Dudas que saltan a la vista como liebre en el trigal: 1) El contrato de Porcel con Sofovich —tal vez de palabra, nunca firmado— ascendería a los 8 ó 10.000 dólares mensuales para el cómico. ¿Le pagará lo mismo Canal 11? No es un sueldito cualunque, si se entiende. 2) ¿Permanecerán Carmen Morales y Rolo Puente en el show de Porcel? Difícil, porque ella es la mujer de Sofovich y él su adlátere por excelencia. Aunque todo puede ser en esta vida, considerando que la sangre puede no haber llegado al río en el que nadan los nombrados —sería sorprendente, eso sí— y dados los antecedentes citados al comienzo de esta nota. Y veamos ya qué cuenta Porcel.
SOMOS lo enfrentó en Radio Continental el miércoles 5 al mediodía, hora en que arranca junto a Burone y Vaccari con Porcel más dos. “Simplemente hubo una discusión de trabajo y decidí que todo acabó —dijo serenamente—. El programa era de él y yo estaba contratado. Los medios cuentan lo que dicen que vieron o lo que les contaron, pero yo digo que no insulté a nadie. Soy incapaz de eso. No quiero entrar en detalles. No es mi estilo’’. Esto último fue su negativa a referirse a la actitud de Sofovich. En cuanto al clímax del escandalete y su presunta raíz lejana, Porcel agregó: “Esta diferencia a la que hoy creo insalvable surgió de una discusión de trabajo y punto. El discutió conmigo y no quiero hablar más al respecto’’. ¿Qué va a pasar con Operación Porcel, entonces? La réplica no contradice las versiones anteriores: “No va a ir más y creo que haremos otro programa similar’’. Porque llámese como se llame, será el show-Porcel, naturalmente. Otra versión off the record —y van. . .— insiste en que el entuerto ocurrió mientras se grababa un musical con Rubén Juárez al micrófono, y que el gordo cometió un furcio, y que el ruso aulló por los altoparlantes. . . y que Porcel se retiró del estudio sin decir esta boca es mía. Operación Porcel del miércoles mostró a Sofovich presentando viejos sketches. ¿Será el final-final?.
Raúl García Luna
Informes: Wálter Sequeira y Pablo Ramos
Revista Somos
7/6/1985

 

ir al índice de Mágicas Ruinas

Ir Arriba